Aunque no luzco bien sin mi camisa
Siempre quise que alguien me mirara como tú mirándome con total franqueza, sin dibujar falsas bellezas sobre un cielo azul. Siempre quise que me miraran como tú que si me río me devuelves la sonrisa y aunque no luzco bien sin mi camisa nunca me hablas con ingratitud. Sé que me has visto bailar, y te comento que aunque miras que sonrío a veces soy como un triste río que no encuentra camino al mar. Me desvisto para que notes que soy real y que no observas filtros ni espejismos, esto que miras es lo que soy tal cual con defectos, luces y algoritmos. Nadie nunca me ha mirado como tú que me miras con realismo y sin teatralidad, es verdad que tú y yo somos lo mismo y agradezco este gesto de bondad. Querido espejo sé que parece que hablo solo pero al ver mi reflejo puesto en ti descubro que si sonrío, hay un modo de empezar a ser feliz.