> WiFi Ir al contenido principal

Destacado

Ofelia (Capítulo diecisiete/Final: Y vivieron felices por siempre

 ¿Apresurado? No. Esa no es la palabra. Si llego al final de lo que te he contado, es porque me gustan los finales felices. Los finales de cuentos de hadas. Y vivieron felices por siempre. Así debe terminar una historia.  Rechacé a Joaquín. Cierto. Pero pocos días después volvió a llamarme. Lo del sábado anterior no había disminuido sus ganas de hablarme, y eso me alegraba. Porque tampoco habían disminuido mis ganas de saber de él. Joaquín seguía tratándome tan lindo como siempre, yo seguía viéndolo en la farmacia donde trabajaba. En ocasiones llegaba a mi casa para ayudarme con alguna tarea del colegio, porque las matemáticas nunca fueron lo mío y dado que estudia arquitectura, comprende mejor que yo sobre los números y ecuaciones. Seguíamos igual que antes.  El año nuevo llegó. Comenzamos el año dos mil uno. Ya han pasado algunos meses desde que Joaquín se animó a confesarme que soy la musa a quien escribe sus versos de amor. Le he dicho que venga este miércoles a casa,...

WiFi


La clave del wifi es un motivo

la clave de mi sueño, tu nombre, amor,

la dirección de mi casa, un adjetivo,

la dirección de mis besos tu corazón.


A la hora que tú quieras te escribo

de la manera en que dispongas mejor,

si quieres cambio mi foto de perfil

y dibujo los suspiros

que nacen cuando pienso en vos.


Como paloma mensajera van mis versos

procurando que no se caiga la señal,

me he declarado huérfano de besos,

te lo digo por si me quieres adoptar.


Mi fondo de pantalla quiere tu nombre escrito

junto a las estrellas de mar

que son vecinas de este amorcito

que quiera Dios, no conozca funeral.


En mi próximo estado te publico

un poema de amor que está recién nacido,

lo compuse pensando que a lo mejor

quieras que lo escriba en tu boca de caramelito

no te hagas la loca y dame la autorización.


A la hora que tú quieras te escribo

y para lo que ocupes, aquí estoy,

sea para sacarte una sonrisa

para charlar de algo serio

o para reírnos del destino

que fue quien nos juntó.


Dime la canción que quieres que te envíe

y si quieres hasta el concierto te doy,

hoy a la hora de siempre me despido,

pero no te pongas triste,

te espero en la habitación.

Comentarios

Entradas populares