Era la niña de papá
la luz de los ojos de la casa
la princesa del hogar
la muñeca fina como porcelana.
Era la razón de las sonrisas
la estrella más brillante del lugar
la amazona, la musa, mujer maravilla
dueña de todo lo que se pueda mirar.
Llena de lujos fue creciendo en el balcón
repartiendo besos en cada mejilla
vestida como reina de elegante condición
gana suspiros con cada carcajada la chiquilla.
Luce igual que sus muñecas
para no desentonar en el salón
y su voz es mandamiento
que gana campo entre los reyes y Dios.
Tuvo vals con chamberlán para sus quince
carnaval y orquesta de rock,
su primer beso fue en un cine
se lo robaron y ella nunca se negó.
Iba a estudiar para doctora
porque papá se lo inculcó,
y decidió que ya era hora
de terminar de imponer su decisión.
Tiene listas las maletas
para escapar a su cuento con final feliz
el novio en moto, con pantalón de circo
espera una señal para arrancar el motor
y pasar a un motel para vivir
la dicha con una virgen fugitiva
que va con gran ilusión.
Nunca se ha desvestido para nadie
y no tiene noción cómo iniciar
pero su amado novio la excita
y el resto no es apto para contar.
Despierta la dulce señorita
lanza sus brazos extendidos en busca de su amor
pero está sola y con cara de chiquilla
llora por desolación.
Comentarios
Publicar un comentario