Te has cansado de esperar que cambie
pero no te das cuenta
que no tiene sentido cambiar,
porque en este cuento de hadas
tú eres la princesa
y yo el triste ogro que se muere al final.
Las llaves oxidadas de esta cerradura vieja
son como panal sin abejas
donde la miel no puede florecer,
la carpa del circo ya no tiene colores
nada hago regalándote un ramo de flores
si me das un beso con cada mejilla,
un beso que no me hace cosquillas
porque tu boca anda en otro barrio.
Pero tú tranquila
que entiendo mi papel
y no es por vestirme de víctima,
pero si el auto se ponchó
fue porque no se entendieron
copiloto y conductor.
Así que no vayas a gastar fuerzas
en golpearte el pecho,
clávame que tengo abiertas las manos
y asegúrate que no quede
ni una gota de sangre en mis adentros.
Un palacio también es mazmorra
una cama de rosas es un cartón de espinas,
abro mis ojos pero no eres capaz de mirar
que no tienen brillo
porque no hay luz en las condenas
aunque el fuego arda patas arriba.
Te has cansado de esperar
pero no preguntas si yo me canso
de sonreírle al mundo entero
y sostenerte de las caderas
aunque hace tiempo no nos amamos,
y cuando fingimos querernos
somos dos extraños
que no se ven ni el color del pelo.
Comentarios
Publicar un comentario