Ayer no tuve, mañana tampoco
pero hoy tengo las letras que necesitaba,
dos manos divinas que me alivian la espalda
y la receta para no morirme de amor.
Hoy no tuve, mañana tampoco
pero ayer tenía seis labios conmigo,
un escapulario para librarme del mal
y una carta para nadie, con sello y destino.
Ayer no tuve, hoy tampoco
pero mañana tengo cita
con la masajista
que acerca mis morbos.
Mañana no tengo, ayer tampoco
pero hoy tengo una lista de espera
de gente impaciente que atiza mi hoguera
y que cree que soy un hombre corriente.
Ayer no tuve ni pizca de idea
de quién demonios era,
qué casualidad, hoy tampoco...
Ayer no tuve, mañana tampoco
pero hoy tengo cenizas
de un miércoles cualquiera
que ya puso fecha para morirse de risa.
Hoy no tuve, ayer tampoco
pero mañana de seguro
me interno en el cuarto
del último barco que viaje a Neptuno.
Comentarios
Publicar un comentario