> El chinamo del amor Ir al contenido principal

Destacado

Psicológia Sexual

 Yo tenía un buen pensamiento y un verano esperando para vivir, ella tenía una sonrisa entre sus manos y eso era suficiente para mí. Yo tenía un paso confiado y un secreto para ponerlo en el corazón, ella decía "llevo un sostén ligero estrenémoslo en el colchón". Yo tenía la costumbre de leer junto a la mesa y escuchar música suave mientras leía, pero ella meneaba su cuerpo en mi cabeza susurrando que así no me divertía. Tendía las cobijas para rechazar el frío me tumbaba boca arriba y ella como gata se subía y me desabrochaba el abrigo. Yo llevaba tres misterios del rosario del domingo y seis versículos del salmo noventa y dos, y ella me besaba el ombligo y dándome vuelta me blasfemaba una oración. No se puede ser prudente sin peligrar una ocasión, ni ser del diablo esclavo sin cadenas cuando lo amerita la pasión. Yo tenía una tele sin canales, sin antena y sin color y ella quinientos comerciales de sexo con repetición, un arsenal de posiciones que no sé dónde las inventó, u...

El chinamo del amor


Hay tantas cosas que no sé qué hacen conmigo

mi lujuria y un beso tibio

que se extravió y amaneció con frío,

un suspiro de amor

que fue como Peter Pan y no creció,

una flor de seda, un muñeco que suena

y que canta esta canción.


Un calendario antes de Cristo

un safari y un laberinto

que no tuvo fauno y caducó…

el sétimo día de descanso

un par de almas y mis zapatos

teñidos de otro color.


Un almacén de ventas ambulantes

un abrazo sin sudor ni consonantes

una brisa que escapó,

mi noctámbulo regreso

a la cama de los sueños

que fueron pesadillas de cartón.


Un candelabro con tres velas de repuesto

un río que se secó hace seis días,

diez siglos que no tuvieron milenio,

un ladrón sin policías,

vamos, síganme los buenos.


Un babydoll que acumula noches de descanso

un libro viejo con todos mis recuerdos

un plato con cenas incompletas

quince kilos de penas

y veinte años sin relajos.


Hay tantas cosas que no sé qué hacen conmigo

hay tantas cosas que guardo por guardar,

una muela que salió sin prisas,

una corbata roja, un par de llantos

acumulo y acumulo tanto

que en estos días cierro el chinamo del amor.

Comentarios

Entradas populares