Si hubieras aguardado un momento
te habría dicho que te amaba,
pero como ya no abrigo sentimientos
ve con Dios, como la vida manda.
Si hubieras amarrado mi boca a tus perfumes
habría partido el Mar Rojo por antojo
y presumiría el negro de tus ojos
pero ahora hasta las cartas son inútiles
y un vaso de agua es un tormento.
Al abandono le encargo tu equipaje
pues siendo sincero me falta a mí el coraje
para sentarme frente a frente
y decirte que ya no me duele
la sombra que haces con mi ropaje.
Desde ahora sólo te tengo lástima
y un granito de tristeza,
ayer eras toda una princesa
y hoy sólo la más triste dama
que piensa que los héroes nacen hechos
y se abandona a los brazos de lo incierto.
Este mayo vacío y lleno de aguaceros
cuenta los días con jeringas de anestesia
había una vez una chiquilla que era bella
y hoy vende besos en el desierto.
Cada quien con el santo que lo anima
cada quien con su mal y su remedio
lo que no mata nos hace fuertes
y gracias a ti soy general
con mil estrellas en el pecho.
Oiga usted, esta carta va desafinando
y el oído se me vuelve necio,
corre un poco que ya no puedo ir caminando
le dijo mi tortura a tu recuerdo.
Desde ahora sólo te tengo lástima
y guardo un garrafón de olvidos,
mañana cuando amanezcas en razón
y descubras que era cierto lo que dije
que te ame Dios,
yo estaré aprendiendo a ser un buitre.
Comentarios
Publicar un comentario