Grita...
grita porque ocupo hundir este cuchillo en algo
y sé por experiencia que tu pecho es suave como el algodón.
Grita, que estamos en medio de la nada y nadie puede oírnos,
corre un poco que así es más excitante,
me sentiré como un asesino de películas de Hollywood
de esos que caminan y siempre alcanzan a la víctima
que corre desesperada sin dudar un instante.
Puedo sentir el calor de tu corazón latiendo...
ese sonido que tintinea sin parar,
voy a quitarme la máscara para que me reconozcas
y no mueras en agonía absoluta sin saber de tu asesino.
Apagaré las luces, pero será solamente un momento
quiero ver el aire que emanas con cada respiración...
cuando la encienda mirarás hacia ambos lados
y estaré detrás de ti con el cuchillo sacudiéndose en mi mano,
y reiré por el momento de locura que vivo en tu habitación.
No insistas en golpearme con tus manos,
guarda tus fuerzas para ese último respiro
que empezará en tres... dos... uno...
Comentarios
Publicar un comentario