Era buen tipo el tipo aquel
que una vez soñó contigo,
le llevaba a su mujer un clavel
y a ti el más fino abrigo.
Pero recuerdo que una vez
estacionados en cualquier bar
llegó su mujer y dijo "ves"
y el derechazo tuvo lugar.
Y los que estábamos reímos,
pero al ver a aquel tipo a la pared
apartamos los ojos y dormimos
mientras colgaba como pez a la red.
Puerta afuera lo dejaron esa noche
y tus brazos lo curaron y al amanecer
cuando volvió en sí, tomó su coche
y cual valiente se fue y van a ver.
Que cuando quiso llegar a casa
se encontró dos bolsas con sus cosas
y al gritar "soy el hombre ¡qué te pasa!"
en lugar de un beso le dieron rosas.
Y ahí estuvimos los amigos
despidiendo a nuestro buen tipo ¡el rey!
mientras el panteonero limpiaba trigos
y su mujer escapa de la ley.
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