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Psicológia Sexual

 Yo tenía un buen pensamiento y un verano esperando para vivir, ella tenía una sonrisa entre sus manos y eso era suficiente para mí. Yo tenía un paso confiado y un secreto para ponerlo en el corazón, ella decía "llevo un sostén ligero estrenémoslo en el colchón". Yo tenía la costumbre de leer junto a la mesa y escuchar música suave mientras leía, pero ella meneaba su cuerpo en mi cabeza susurrando que así no me divertía. Tendía las cobijas para rechazar el frío me tumbaba boca arriba y ella como gata se subía y me desabrochaba el abrigo. Yo llevaba tres misterios del rosario del domingo y seis versículos del salmo noventa y dos, y ella me besaba el ombligo y dándome vuelta me blasfemaba una oración. No se puede ser prudente sin peligrar una ocasión, ni ser del diablo esclavo sin cadenas cuando lo amerita la pasión. Yo tenía una tele sin canales, sin antena y sin color y ella quinientos comerciales de sexo con repetición, un arsenal de posiciones que no sé dónde las inventó, u...

En el verano de abril



Hay posadas mimosas al pie del bosque

Que le sirven a la niña

Para encontrar a su hombre,

Tres flores caídas a orillas del caudal

Que pasan igual

Que margaritas volando sobre el pie del portal.


Y la niña calienta en sus brazos la piel

De un príncipe escondido

Por respeto a su merced,

No hay lugar en La Tierra

Expuesto como arena al mar

Que sirva a esta pareja para formar hogar.


Si miras cabizbajos los párpados en su ser

Pregúntale a esa niña dónde voló su corcel,

Dónde dejó sin opción a regresar

Aquella mirada cautivante

Que la ha hecho amar.


Si te sirve de consuelo el no verla sufrir

No subas a su balcón en el verano de abril,

Que aquél sol que enrojeció sus mejillas

Hoy es testigo mudo del llanto de la chiquilla.


Que así como vuelan las aves con rumbo al sur

Un amor hechicero le mata con lentitud,

No he querido herirla contando su amor

Porque el amor que en sus labios

Ella había concebido

Partió a otro país,

Sin dejar rastro de ser correspondido.

¡Te imaginas!...


Esa hermosa mujer que haría soñar a cualquiera

Aún al más muerto,

Se enamoró de alguien que no la merecía

De alguien que jamás soñaría con besarla,

Pero no te sientas culpable,

Que la culpa es de las noches de abril

Las mismas que le marcaron la piel

Con el sello del amor,

Le marcaron el corazón

Y en su cuerpo se marchitó una flor.


Haría cualquier cosa por ser su galán,

Esperaría sentado en una hoguera

Como la espero todas las noches

Aún cuando no es su funeral.


Dile que si me espera le hablaré al oído

Le comunicaré mis sueños

Y le diré que estoy arrepentido.

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