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Psicológia Sexual

 Yo tenía un buen pensamiento y un verano esperando para vivir, ella tenía una sonrisa entre sus manos y eso era suficiente para mí. Yo tenía un paso confiado y un secreto para ponerlo en el corazón, ella decía "llevo un sostén ligero estrenémoslo en el colchón". Yo tenía la costumbre de leer junto a la mesa y escuchar música suave mientras leía, pero ella meneaba su cuerpo en mi cabeza susurrando que así no me divertía. Tendía las cobijas para rechazar el frío me tumbaba boca arriba y ella como gata se subía y me desabrochaba el abrigo. Yo llevaba tres misterios del rosario del domingo y seis versículos del salmo noventa y dos, y ella me besaba el ombligo y dándome vuelta me blasfemaba una oración. No se puede ser prudente sin peligrar una ocasión, ni ser del diablo esclavo sin cadenas cuando lo amerita la pasión. Yo tenía una tele sin canales, sin antena y sin color y ella quinientos comerciales de sexo con repetición, un arsenal de posiciones que no sé dónde las inventó, u...

Perfiles Psicológicos (Paolo)

 Paolo llegó con la serenidad que lo caracteriza, con aquel semblante de amabilidad, de hombre que conoce sus capacidades y nunca ha prestado atención a sus limitaciones como ser humano.

- Buenos días, Paolo, ¿cómo le va?, vamos hablando al suave. 

- Hola doctora, acá estoy apagando incendios del día de ayer, usted dispare y yo voy contestando.

Tomó asiento, puso sus manos en las rodillas y respiró calmado.

- Paolo, a usted le tocó algo complicado, que fue cambiar lo que conocía por un país donde imagino no sabía qué iba a encontrarse. ¿Cuánto lo ayudó a crecer ese cambio?

- Yo creo que en otra vida era costarricense, jaja, fue muy fácil adaptarme y querer este país. Fue como pez en el agua mi adaptación acá, claro tuve momentos complicados porque era joven y no venía con tanta plata, pero gracias a Dios encontré oportunidades. Luego vino llegando familia a vivir acá y eso por supuesto es algo de lo que soy afortunado, ya que por los temas de migración en el común denominador las familias se separan, en mi caso pues, fueron llegando poco a poco a Costa Rica, al punto que para celebrar un cumpleaños somos mínimo 25 personas. Y obvio, me ayudó a crecer como persona ese cambio, en Venezuela era un muchacho que lo tenía todo, me lo hacían todo… acá tuve que aprender a ser responsable de otro ser humano, de darle prioridad y tener otra realidad económica donde mis caprichos pasaron a un tercer plano, encontré muy buenas amistades que me tendieron la mano y me enseñaron sobre solidaridad, aprendí a ser resiliente… y sobre todo, aprendí a comer gallo pinto, cosa que cuando llegué me parecía inconcebible, demasiado pesado.

Paolo tiene la mirada de quien le ha ganado varias batallas a la vida, y a él mismo.

- Qué dicha, hay gente que vive cambios y nunca logran adaptarse, pero usted se nota que es una persona que lucha por salir adelante y creo que no acepta tener límites, sus límites se los impone usted mismo.

- Pues sí, doctora, los límites realmente nos los ponemos nosotros mismos.

- De usted me gusta que sea una persona que jala a las demás personas, disfruta empujarlos hacia adelante.

- ¡Me encanta ver el crecimiento de las personas!, la inexperiencia nos hace creer muchas veces que no somos capaces o la inseguridad nos limita a dar el salto, y tal vez, a veces solo hace falta escuchar una palabra que nos haga creer en que sí se puede… por eso lo hago. Siempre que pueda le diré a otros que se manden, que lo intenten.

Recordé otra charla que tuve, con gente que agradecen lo que el planeta les da, en vez de disgustarse por lo que creen que debe darles.

- Tuvo buenos guías, y el contagiar a los demás, es un don, que usted aprovecha al máximo.

- Yo de pequeño fui bastante solitario, tuve que aprender y ser responsable de muchas cosas, desde muy pequeño eso me hizo ser bueno para unas cosas, así como tuve desventaja en otras, como todos.

- ¿Qué tan complicado es ser usted?

- No lo veo complicado, pero cada uno es experto en lo que conoce.

- Voy a regalarle tres palabras, para que escoja la que usted siente que se relaciona con usted, no me diga su selección.

- Ok.

- Incontrolable, empoderamiento, alucinaciones.

- Listo

Me miró con esa sonrisa de que la cosa estaba bien.

- Espero que mantenga siempre esas ganas de luchar y de creerse capaz de cualquier cosa. Gracias por venir y le deseo un lindo día.

- No siempre me creo capaz de… y tengo inseguridades, más, mis cuarenta años sí me enseñaron que hay que mandarse, e intentarlo, no siempre se logra, pero por lo menos uno puede comprobar por sí mismo.

- Si lo intenta, es más fácil que lo consiga.

- ¡Correcto! eso he aprendido con los años y de muchas veces, que a pesar de no creerlo posible, lo logré, pero hubo veces que no lo intenté y bue… eso ya es historia.

Yo también había agradecido la sesión con Paolo, la gente agradecida y positiva, te contagia.

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