> El egoísmo de hacerte diosa Ir al contenido principal

Destacado

Una liberación de esclavos

 Un espejismo de aguas dulces en tu babydoll, Jugo de limón regado en tus caderas, Una colección de fake news sobre el rock and roll Que suena en mi habitación al cerrar tus piernas. Una colección de trucos de magia en tu sostén, Uno de tus pezones abriendo camino, Mi pantalón que amanece hoy con ganas de ver Cómo se humedece tu piel conmigo. Un parte meteorológico que comienza con dos veranos, Un policía a medianoche buscando un bar, Las curvas de tus muslos infligiendo daños A mis tímidas manos que te sienten llegar. Siéntate a mi lado que este sofá comulga contigo, Arráncame la camisa que hace calor, Siéntate en mis piernas que tengo un hormigueo frío, Tengo una noche entera para hacernos el amor. Un gánster suizo con acento americano, Un juego de mesa que hace trampas sin intención, Un libro que narra historias sobre villanos Que raptaron tus ropas para verte mejor. Una liberación de esclavos sobre tu lengua, Un viernes trece que respira emoción, Hoy que es lunes catorce parece...

El egoísmo de hacerte diosa

 Bienaventurados los sueños que tengo contigo

Y que amanecen en mi cama sin razón,

Guardemos copia de los besos vividos

Y dejemos la ropa en el sillón.


Bienaventuradas mis manos que caminan tu piel

Guiando al amor y al placer a convivir de cerca,

Aunque a veces no aparento, yo también

Peleo con el tiempo por sentir tu boca perfecta.


Que me acusen de quererte para mí con completo egoísmo

Y no querer que el viento se pose sobre por aquí.

Que me digan que el cielo lo crea uno mismo,

Me temo que es cierto, pero me enamoré de ti.


Desfilas como bastonera del día de independencia

Y como colegial corro a mirar tus piernas,

Llevo por ti un mariposario en el ombligo

Puedo verte en la esquina y no perderte de vista,

Me marcho y en mi cerebro te marchas conmigo.


Ha de ser por casualidad que mis pies

Caminan siempre en dirección prohibida

Y los clavos de mis manos flotan sin ver

Hacia el paño que te seca enseguida.


Este licor se me está pasando de moda,

El tren de mis dedos cubría un poco más de distancia,

Para los pliegues de tus labios parece burda mi boca

Y cazo una jauría de lobos que aúllan cuando me faltas.


Que me acusen de quererte para mí con completo egoísmo

Y de jugar a la ruleta rusa para poder besarte,

Que me condenen de blasfemo por adorar tu vestido

Y de pedirle al mar sus olas para bañarte.

Comentarios

Entradas populares