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Golosinas

 Ya no me derrumbo por besos sin folclore, Ni rompo calles buscando esquinas inconclusas, Se me ha quedado vivo el olor De mi piel en tu blusa. Casi desaparecen del mapa los valles de tu corazón, Juguemos desnudos que esta noche fría Te cuento anécdotas con tanta pasión Que el viento me eriza y voy aceptando esta devoción. Échame a mí la culpa de soñarte cuando puedo Y de imaginar tus manos desatando mis cordones, Te dejo un beso en visto que te debo, Un beso que te debo en vivo y a colores. La felicidad puede enredarse con los ojos del deseo, Un juego de inocentes que se esconden de la luz, A veces con curiosidad me pregunto ¿qué has hecho? Que me siento nada sin tu voz entre mi cruz. No hay golosina que se endulce en mi saliva Porque el único dulce que conozco es tu sabor, Si ves que busco en otros labios una cura a mis venenos Dame un beso a secas para reaccionar con vos. Échame a mí la culpa de soñarte sin permiso Y de explorarte mientras duermo sin tu amor, Te robo en sueños p...

Mi abuelo que fue sabio

 El viento frío como colmena en mi habitación

Entrando a medianoche sin permiso,

Los labios tuyos y míos

Que no encuentran cama vacía en esta pensión.


Permítame señorita que le guarde el abrigo que hace calor,

Disculpe sin compromiso se me sale un guiño

Algo atrevido en el corazón,

Debiera sentirme humano y complacido

De mirar su hermoso rostro por aquí

Y ruego al cielo, confundido,

Esperando soñarla para mí.


Tenga la gentileza de repetir su nombre,

Que me perdí en su mirada

Y recordé que este servidor era buen hombre

Hasta antes de conocerla a usted,

Estas son las llaves del destino

Y del picaporte en su habitación,

Dispense que lance un guiño algo atrevido

Pero es que verla y se me alegra el corazón.


Debo confesar que nunca vienen

Las cosas bonitas por acá,

Por eso es un asombro que sus pieles

Hallan escogido este lugar,

Justo antes de verla me pensaba

"Oye nunca vienen ángeles a pasear"

Y fue entonces que su risa retumbaba

Dando mil colores al sofá.


Mi abuelo que fue sabio siempre dijo

"Nunca falta una ciega para un vago sin hogar".


El viento frío ciertamente provoca

Que pasen cosas raras sin pensar,

Hoy en la tarde me soñaba con su boca

Y justo ahora tengo el sabor de su labial.

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