El viento frío como colmena en mi habitación
Entrando a medianoche sin permiso,
Los labios tuyos y míos
Que no encuentran cama vacía en esta pensión.
Permítame señorita que le guarde el abrigo que hace calor,
Disculpe sin compromiso se me sale un guiño
Algo atrevido en el corazón,
Debiera sentirme humano y complacido
De mirar su hermoso rostro por aquí
Y ruego al cielo, confundido,
Esperando soñarla para mí.
Tenga la gentileza de repetir su nombre,
Que me perdí en su mirada
Y recordé que este servidor era buen hombre
Hasta antes de conocerla a usted,
Estas son las llaves del destino
Y del picaporte en su habitación,
Dispense que lance un guiño algo atrevido
Pero es que verla y se me alegra el corazón.
Debo confesar que nunca vienen
Las cosas bonitas por acá,
Por eso es un asombro que sus pieles
Hallan escogido este lugar,
Justo antes de verla me pensaba
"Oye nunca vienen ángeles a pasear"
Y fue entonces que su risa retumbaba
Dando mil colores al sofá.
Mi abuelo que fue sabio siempre dijo
"Nunca falta una ciega para un vago sin hogar".
El viento frío ciertamente provoca
Que pasen cosas raras sin pensar,
Hoy en la tarde me soñaba con su boca
Y justo ahora tengo el sabor de su labial.
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