No tengo miedo, estoy aprendiendo a romper el hielo
Y confesarme de una vez lo que te quiero,
No es mentira, no había sentido tan bonito en mi vida
Y por besarte hasta Dios me tiene envidia.
Me lanzo como un bólido tras de tu sombra,
Le digo a mi almohada que soñarte me enamora,
Y no hago ruido, tú me besas
Y voy calmo como el agua del río.
Soy frágil aunque nadie se de cuenta,
Yo también lloro y corro a buscarte a mi puerta,
No tengo rabia, pero tengo un mordisco entre mi cuello
En el que tus labios resaltan.
Ahora que escribo, cierro mis ojos y cocino en tu ombligo
Un beso tibio junto al jugo de naranja
Que puse a resbalar sobre tu espalda,
Ahuyenta este tormento de no vernos
Y dame carta blanca para tenerte en mis sueños.
No tengo alas, pero tengo un camuflaje de esperanza
Que utilizo cada vez que te suspiro,
No seas tan cruel y ven a compartir conmigo
Esta cena que he preparado para ganarme tu confianza.
No tengo miedo, pero voy como una bestia al matadero,
Porque me mata no tenerte entre mis brazos,
Cielito mío, si me escuchas decir que te amo tanto,
No lo dudes ni un segundo te lo ruego.
No tengo alas, y sin embargo nunca toco el suelo
Porque cuando voy cayendo, tus manos me atrapan
Y soy como un trozo de hielo queriendo alimentar el fuego,
Cielito mío, y luego descubro que te quiero hasta el alma.
Y no hago ruido, yo te beso
Y voy calmo como el agua del río.
Comentarios
Publicar un comentario