> Cielito mío Ir al contenido principal

Destacado

Golosinas

 Ya no me derrumbo por besos sin folclore, Ni rompo calles buscando esquinas inconclusas, Se me ha quedado vivo el olor De mi piel en tu blusa. Casi desaparecen del mapa los valles de tu corazón, Juguemos desnudos que esta noche fría Te cuento anécdotas con tanta pasión Que el viento me eriza y voy aceptando esta devoción. Échame a mí la culpa de soñarte cuando puedo Y de imaginar tus manos desatando mis cordones, Te dejo un beso en visto que te debo, Un beso que te debo en vivo y a colores. La felicidad puede enredarse con los ojos del deseo, Un juego de inocentes que se esconden de la luz, A veces con curiosidad me pregunto ¿qué has hecho? Que me siento nada sin tu voz entre mi cruz. No hay golosina que se endulce en mi saliva Porque el único dulce que conozco es tu sabor, Si ves que busco en otros labios una cura a mis venenos Dame un beso a secas para reaccionar con vos. Échame a mí la culpa de soñarte sin permiso Y de explorarte mientras duermo sin tu amor, Te robo en sueños p...

Cielito mío

 No tengo miedo, estoy aprendiendo a romper el hielo

Y confesarme de una vez lo que te quiero,

No es mentira, no había sentido tan bonito en mi vida

Y por besarte hasta Dios me tiene envidia.


Me lanzo como un bólido tras de tu sombra,

Le digo a mi almohada que soñarte me enamora,

Y no hago ruido, tú me besas

Y voy calmo como el agua del río.


Soy frágil aunque nadie se de cuenta,

Yo también lloro y corro a buscarte a mi puerta,

No tengo rabia, pero tengo un mordisco entre mi cuello

En el que tus labios resaltan.


Ahora que escribo, cierro mis ojos y cocino en tu ombligo

Un beso tibio junto al jugo de naranja

Que puse a resbalar sobre tu espalda,

Ahuyenta este tormento de no vernos

Y dame carta blanca para tenerte en mis sueños.


No tengo alas, pero tengo un camuflaje de esperanza

Que utilizo cada vez que te suspiro,

No seas tan cruel y ven a compartir conmigo

Esta cena que he preparado para ganarme tu confianza.


No tengo miedo, pero voy como una bestia al matadero,

Porque me mata no tenerte entre mis brazos,

Cielito mío, si me escuchas decir que te amo tanto,

No lo dudes ni un segundo te lo ruego.


No tengo alas, y sin embargo nunca toco el suelo

Porque cuando voy cayendo, tus manos me atrapan

Y soy como un trozo de hielo queriendo alimentar el fuego,

Cielito mío, y luego descubro que te quiero hasta el alma.


Y no hago ruido, yo te beso

Y voy calmo como el agua del río.

Comentarios

Entradas populares