> Cada vez que te miro me enamoro Ir al contenido principal

Destacado

Amor para los buenos

 No te enamores de lo que te digo enamórate de lo que soy, no te ilusiones de lo que te escribo ilusiónate por lo que te doy. No creas que te quiero porque lo escuchas entiéndelo porque es así, no te sientas con el brillo de la luna porque nadie brilla como tú, te lo digo a ti. Amor para los buenos... No te sientas especial por nada siéntete genuina porque eres tú, aunque tienes corazón de niña eres mujer como nunca hubo en mi luz. Un amor del bueno... Antes de tu escote me enamoré de tu sonrisa antes de desnudarte el cuerpo desnudé tu amor, sonríe porque me haces cosquillas en el corazón. No trates de conquistarme que yo debo ser conquistador de las penínsulas de tus tierras indomables, no trates de alucinarme que de sólo verte me alucino yo. No te enamores de los supuestos y deja que todos hablen hoy de mí, porque soy hombre con un amor bueno porque mi amor es sólo para ti.

Cada vez que te miro me enamoro

 Ya no tengo edad para enamorarme

y sin embargo cada vez que te miro me enamoro,

apuro el paso para vernos de frente

y bajo la mirada un poco para que no veas que me sonrojo.


Hay un oasis que contigo está presente

y que le da un respiro a mi vida,

un instante, será el viento, que la luna esté ausente

esta noche no es casualidad, querida.


Esta noche ni las estrellas cureosean

podemos besarnos la noche entera

que el tiempo está dispuesto para nosotros,

nótame a la primera

que cada vez que te miro me enamoro.


No es misterio que me gustas, ni tiene que serlo,

si no te digo a ti que me enamoras

dime quién puede servir de mensajero,

tus labios en los míos los sueño

y como lluvia tu amor va cayendo mojándome de amor.


Opino si me lo permites,

que hoy amaneces más hermosa que nunca,

no sé si te digo suficientes veces que te amo

o si debo recordarte cada minuto que eres bella,

las campanas del templo replican al verte

y mi buena suerte tuvo suerte contigo princesa.


A veces al mirarte hasta se me olvida mi edad

y no recuerdo el motivo por el que me envejeció el alma,

en todo esto del amor no existe la casualidad

ni las tempestades llegan a nacer, todo va en calma.


No existen cicatrices tan grandes que no las cure el amor.

Comentarios

Entradas populares