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Aunque no luzco bien sin mi camisa

 Siempre quise que alguien me mirara como tú mirándome con total franqueza, sin dibujar falsas bellezas sobre un cielo azul. Siempre quise que me miraran como tú que si me río me devuelves la sonrisa y aunque no luzco bien sin mi camisa nunca me hablas con ingratitud. Sé que me has visto bailar, y te comento que aunque miras que sonrío a veces soy como un triste río que no encuentra camino al mar. Me desvisto para que notes que soy real y que no observas filtros ni espejismos, esto que miras es lo que soy tal cual con defectos, luces y algoritmos. Nadie nunca me ha mirado como tú que me miras con realismo y sin teatralidad, es verdad que tú y yo somos lo mismo y agradezco este gesto de bondad. Querido espejo sé que parece que hablo solo pero al ver mi reflejo puesto en ti descubro que si sonrío, hay un modo de empezar a ser feliz.

Vivero

 Tienes un jardín de flores en cada mirada

y un tallo de gardenias en la voz,

un par de girasoles dando vuelta en tu alma marinada

y tres rosas rojas haciéndote trenzas en el corazón.


La sensualidad de una orquídea en medio de tu risa

la belleza primaveral de la flor del cerezo,

el honor y el poder del lirio en tu camisa

y como crisantemos en tu boca un amor perfecto.


La gracia de la flor de loto vistiendote el alma

el amor y la memoria fresca de la amapola,

la pureza de la begonia haciéndote el camino

hacia el mejor destino en cada madrugada.


Tienes bajo la falda un clavel naciendo en tentación,

la indiferencia del nenúfar

y la elegancia de la magnolia,

y en cada vestido un jardín prohibido para la pasión.


Larga vida como un corazón sangrante

y espinas de cactus para no morir de amor,

un helecho de caricias

y un jazmín crecido junto a tu pulmón.


Un arbusto de hortensias perfumando tu boca

y el lirio de los valles que te vuelve loca,

jacintos, acacias, lavandas, un iris multicolor

y una lantana que te ha puesto sabor.


Tulipanes que se arrodillan al verte hermosa,

dalias para enamorarte

y la calidez del narciso para hablar de amor.


Y en cada vestido, margaritas para una canción.

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