> Caricias en recepción Ir al contenido principal

Destacado

Aunque no luzco bien sin mi camisa

 Siempre quise que alguien me mirara como tú mirándome con total franqueza, sin dibujar falsas bellezas sobre un cielo azul. Siempre quise que me miraran como tú que si me río me devuelves la sonrisa y aunque no luzco bien sin mi camisa nunca me hablas con ingratitud. Sé que me has visto bailar, y te comento que aunque miras que sonrío a veces soy como un triste río que no encuentra camino al mar. Me desvisto para que notes que soy real y que no observas filtros ni espejismos, esto que miras es lo que soy tal cual con defectos, luces y algoritmos. Nadie nunca me ha mirado como tú que me miras con realismo y sin teatralidad, es verdad que tú y yo somos lo mismo y agradezco este gesto de bondad. Querido espejo sé que parece que hablo solo pero al ver mi reflejo puesto en ti descubro que si sonrío, hay un modo de empezar a ser feliz.

Caricias en recepción

 "Aprende a volar" me dijo

"así puedes sacarme de viaje",

y no sólo aprendí a volar

sino que le conseguí visa a mis sueños.


"Aprende a escribir" me pidió

"Así puedes escribirme versos de amor",

y le escribí una enciclopedia

cuyo primer volumen imprimí en sus muslos.


"Aprende a cocinar, querido,

así puedes llevarme desayuno a la cama"

y fui tan buen chef

que aprendí a cocinarle los besos a fuego lento

para que no ardiera tan deprisa

y siquiera siendo una dama.


Cada lección que pidió la aprendí,

cada colchón que quiso lo anduvimos

y siempre dejamos en recepción

una caricia para cuando fuéramos a despedirnos.


"Aprende a bucear" sugirió un día

"que puede que encuentres tesoros en el mar"

y pues... en el mar no hallé tesoros,

pero aprendí que buceando la amaba mejor.


Cada lección que sugirió la aprendí

cada misión que propuso fue misión cumplida,

y no quedó pendiente en recepción

ninguna caricia, siempre fuimos al día.

Comentarios

Entradas populares